El rapto frustrado de una niña de dos años en Quillacollo
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) del municipio de Quillacollo.
Los vecinos de la OTB Villa María, en Quillacollo, exigen mayor control policial.
La tarde del miércoles 1 de octubre, la tranquilidad de la OTB Villa María, en Quillacollo, Cochabamba, se vio interrumpida por un hecho que alarmó a las familias de la zona. Eran alrededor de las 16:30 cuando una niña de apenas dos años, que jugaba en la puerta de la gomería de su abuelo, fue raptada por un joven de 18 años.
El abuelo había salido un instante, dejando a la pequeña bajo el cuidado de su hermano mayor y de su tío. En ese breve descuido, un joven de 18 años identificado con el nombre de Kevin, cargó en brazos a la niña de manera violenta, le tapó la boca y la subió a un vehículo de transporte público.
La rápida reacción de los pasajeros y del conductor del minibús, que advirtieron que el hombre no era familiar de la niña que lloraba desconsoladamente, permitió frustrar el rapto y detener al agresor. Minutos después, la Policía lo trasladó a las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Quillacollo.
Más tarde, la madre del acusado se presentó en la Felcc y aseguró que su hijo es una persona con discapacidad mental severa.
El juez a cargo de la causa dispuso la detención domiciliaria del imputado, decisión que indignó a la familia de la víctima. El abogado de la niña anunció la apelación del fallo.
