Cochabamba: Máxima transmitía en vivo por TikTok cuando fue atacada y asesinada por su expareja
La victima Máxima Álvarez Gutiérrez y el presunto feminicida Adrián A. A.
Máxima Álvarez Gutiérrez, de 27 años, fue asfixiada y apuñalada por Adrián A. A. frente a su hija de siete años. El agresor fue aprehendido en un alojamiento del municipio de Vinto, en Cochabamba.
Un estremecedor hecho de sangre conmociona a la capital valluna. Máxima Álvarez Gutiérrez, una joven madre de 27 años, fue trágicamente asesinada por su expareja. El delito de feminicidio sucedido el domingo por la noche en la zona sur de la ciudad de Cochabamba.
El brutal ataque ocurrió mientras la víctima realizaba una transmisión en vivo a través de la red social TikTok. El audio del hecho fue registrado y guardado por uno de sus seguidores.
De acuerdo con el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina Ríos, el Ministerio Público investiga el asesinato como el quinto feminicidio registrado en el departamento, en lo que va del año 2026. El presunto autor del delito fue identificado como Adrián A. A., se dio a la fuga, pero horas después fue capturado por el grupo de inteligencia CEIP de la Policía en un alojamiento de Vinto.
Ataque en medio de una transmisión en vivo
El crimen se desencadenó en el interior de una habitación alquilada en la OTB Fortaleza, en la zona de Pucarita Chica (Pucara). Según relatos de Epifanio Álvarez, hermano de la víctima, Máxima interactuaba con sus seguidores en redes sociales cuando su expareja ingresó al inmueble. Motivado por celos, el hombre inició una discusión, procedió a ahorcarla y posteriormente la atacó con un arma punzocortante.
“Mi prima me llama diciéndome que la apuñaló su pareja a mi hermana… Ella estaba haciendo un live cuando él llegó. Pido justicia para mi hermanita”, manifestó el familiar entre lágrimas.
Los gritos de la víctima alertaron a una prima y a la dueña de casa, quienes, al ingresar a la habitación, se toparon con una escena de terror, Máxima se desangraba sobre la cama y Adrián A. A. se encontraba echado a su lado, aparentemente en estado de ebriedad.
Antes de huir, el agresor le pidió a la familiar que llamara a una ambulancia, alegando que “no había querido causarle daño” y lanzando comentarios sobre supuestas infidelidades. Antes de perder el conocimiento, la joven madre alcanzó a identificar plenamente a su atacante.
Una menor en la orfandad
Las investigaciones preliminares de la Fiscalía determinaron que la víctima y el agresor ya no convivían como pareja. Sin embargo, el fiscal asignado al caso, Edson Orellana, detalló que la hija de ambos, una niña de siete años, se encontraba en la habitación y presenció parte del atroz crimen.
La menor, que ahora ha quedado en la orfandad, se encuentra bajo el resguardo y cuidado de una de sus tías.
Máxima se ganaba la vida trabajando como ayudante de cocina y tejiendo prendas de lana para niños. En sus tiempos libres, compartía en redes sociales su pasión por la música y la danza folclórica.
Datos del caso y alarmantes cifras
El personal de homicidios trasladó los restos al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) de Coña Coña. Tras concluir la autopsia legal, el cuerpo fue entregado a su familia y es velado en la zona de K’ara K’ara (Alto Paraíso), en el domicilio de su hermano.
La abogada Karen Iporre, perteneciente al Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres, asumió la defensa del caso para garantizar que se aplique la máxima rigurosidad de la ley contra el detenido.
