Escasez de diésel pone en riesgo 135.000 hectáreas de maíz y paraliza el transporte en Bolivia
Las filas por diésel en el municipio de Sacaba. Foto: Archivo
El sector productivo y el transporte pesado enfrentan una crisis crítica ante la falta de suministro de combustible. Mientras en el agro advierten sobre la pérdida inminente de cosechas, en las ciudades los viajes de buses se reducen a la mitad.
La escasez de diésel ha encendido las alarmas en el sector agropecuario de Santa Cruz. Mario Moreno, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), alertó que al menos 135.000 hectáreas de maíz están en riesgo debido a la imposibilidad de operar la maquinaria agrícola de forma normal.
La situación es crítica en municipios del sur cruceño como Gutiérrez, Cabezas y Charagua, regiones que requieren entre 15 y 18 millones de litros de diésel para recolectar cerca de 400.000 toneladas de grano.
“Estamos empezando la cosecha, pero con una muy baja intensidad. Cada día que pasa se complica más”, lamentó Moreno, quien denunció que incluso intentó comprar combustible en un surtidor de YPFB y apenas pudo obtener 20 litros para una movilidad particular, quedando las cosechadoras sin suministro.
El dirigente explicó que el retraso en la recolección expone al cultivo a:
- Factores climáticos: los vientos provocan la caída de las plantas.
- Plagas: la exposición prolongada en campo facilita la aparición de polillas.
- Mercado negro: ante la desesperación, muchos productores se ven forzados a comprar diésel en el mercado informal a precios elevados para no perder su producción.
La preocupación escala rápidamente, ya que en las próximas semanas iniciará la cosecha de sorgo, lo que multiplicará la demanda de combustible en las zonas este y norte integrado de Santa Cruz.
Transporte interdepartamental, al borde del colapso
La crisis también golpea con fuerza a la Terminal de Buses de La Paz y de otros departamentos. Según reportan administradores y operadores, la falta de diésel ha provocado una drástica reducción en la frecuencia de los viajes.
La operadora de transporte Abigail Rodríguez señaló que la capacidad de servicio se ha reducido a la mitad: “De 10 a 12 buses que salían al día, ahora sale solo la mitad. Hasta tres días están en las filas para cargar diésel”.
Precios fuera de control
Aunque el precio oficial del diésel en Bolivia es de Bs 9,80 por litro, los transportistas denuncian que, para garantizar las salidas y no suspender el servicio, se ven obligados a adquirir combustible en el mercado paralelo a precios que oscilan entre los Bs 15 y Bs 18.
Este lunes, la situación se mantuvo tensa en el eje troncal del país, donde largas filas de camiones y buses persisten en los surtidores, reflejando un panorama de incertidumbre tanto para quienes trabajan la tierra como para quienes movilizan a la población.
