Rodrigo Paz urge a la ONU apoyo ante el narcoterrorismo y marca el fin del populismo en Bolivia
La intervención del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
Por CRÓNICA
En su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, hizo un firme llamado a la comunidad internacional para que el multilateralismo actúe “de manera inmediata” frente a las amenazas del narcoterrorismo y el crimen organizado, sectores a los que acusó de buscar la desestabilización de las democracias en la región.
Durante su discurso en el 81° periodo de sesiones del organismo mundial, Paz alertó sobre los peligros que acechan a la gobernanza democrática. Remarcó que los retrasos en la cooperación internacional permiten que las redes ilícitas del narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal obtengan ventajas económicas para financiar crisis internas.
Denuncia de los 53 días de bloqueo
El mandatario boliviano vinculó directamente sus demandas con la crisis vivida en el país entre mayo y junio, cuando una serie de protestas y bloqueos de carreteras afectaron al territorio nacional durante 53 días. Paz denunció formalmente ante el foro internacional que esta medida de presión fue «financiada por el narcoterrorismo».
El conflicto ocasionó el desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos, dejando un saldo de más de 20 fallecidos y pérdidas económicas calculadas en 3.000 millones de dólares. A pesar de contar con gobernabilidad en el Parlamento, el jefe de Estado advirtió que el riesgo contra la democracia continúa latente ante la amenaza de nuevos bloqueos.
Ruptura con el ciclo populista
En un claro giro geopolítico, Rodrigo Paz afirmó que, tras 10 meses de gestión, su Gobierno está ordenando la economía y aplicando un cambio estructural para no retornar a las políticas de los últimos 20 años bajo el MAS.
En un gesto simbólico, mostrando una hoja de coca desde el atril de la ONU, el presidente contrapuso su visión a los discursos históricos presentados en ese mismo escenario por figuras como Hugo Chávez en 2006 y Evo Morales en 2009. Señaló que el modelo populista anterior derivó en la contracción de la economía y la pérdida del protagonismo energético de Bolivia.
Apertura económica e integración regional
Finalmente, Paz sostuvo que la salida de la crisis requiere consolidar socios internacionales que busquen relaciones a largo plazo con inversiones en tecnología, infraestructura, capacitación y diversificación energética. “Bolivia está abierta al mundo y queremos que el mundo venga a Bolivia”, concluyó.
