La COB rompe el diálogo con el Gobierno y radicaliza los bloqueos
Pronunciamiento de la Central Obrera Boliviana (COB).
El dirigente David Mamani advirtió que la soberanía nacional está en riesgo de ser entregada a transnacionales mediante este decreto.
La tensión social en Bolivia ha llegado a un punto crítico. Este viernes, la Central Obrera Boliviana (COB) abandonó de forma abrupta la mesa de negociación en la Casa Grande del Pueblo, declarando el inicio de una “revolución nacional”.
La ruptura se produjo ante la rotunda negativa del Gobierno de Rodrigo Paz para derogar el Decreto Supremo (DS) 5503, norma que los sectores movilizados consideran una amenaza a la soberanía nacional.
El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, expresó su profunda decepción tras el encuentro con los ministros de la Presidencia y Economía. Según el dirigente, el voto popular de las comunidades alejadas ha sido “traicionado” por los actuales gobernantes.
“Llamo a todo el pueblo boliviano, a mis hermanos cooperativistas: súmense a este pedido clamoroso. Tenemos que hacerle frente al Gobierno. El 5503 es peor que el 21060 de 1985; no podemos repetir el error de no masificarnos”, exhortó Argollo.
Pese a que la COB planteó la posibilidad de redactar un nuevo decreto paralelo que rescatara puntos positivos del 5503, la negativa gubernamental a la abrogación total cerró cualquier puerta al entendimiento.
Gobierno
Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, lamentó la postura de los dirigentes. Según la autoridad, el Ejecutivo aceptó corregir varios artículos observados, pero los representantes sindicales regresaron con una postura de “abrogación o nada”.
El Gobierno ratifica que el DS 5503 no será anulado. El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, calificó la actitud de Argollo como “intransigente y contradictoria”.
Mientras el diálogo se rompía en La Paz, las bases en los puntos de bloqueo reforzaban su alianza. La COB, la Federación de Campesinos Túpac Katari, las Bartolina Sisa y la Csutcb firmaron un compromiso formal de unidad para evitar claudicaciones individuales.
Asimismo, se sumaron las juntas vecinales (Fejuves) de El Alto, los mineros sindicalizados y los Fabriles, además de los maestros, comités cívicos y el sector gremial.
