Rodrigo Paz descarta renunciar y ordena a las FFAA y a la Policía “actuar con firmeza”
El presidente Rodrigo Paz.
En la sexta semana de conflictos, el mandatario aseguró que gobernará hasta 2030. Tras promulgar la Ley de Estados de Excepción, instruyó a militares y policías actuar con “firmeza” frente a más de 90 puntos de bloqueo.
En un enérgico mensaje al país, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, descartó rotundamente cualquier posibilidad de renunciar al cargo y aseguró que cumplirá su mandato constitucional. La declaración se dio en la Casa Grande del Pueblo durante el acto de promulgación de la Ley 1740 de Regulación de Estados de Excepción, en un momento en que Bolivia cumple 39 días de movilizaciones y suma más de 90 puntos de bloqueo, afectando principalmente a La Paz y a Cochabamba.
“Somos un Gobierno que gobernaremos hasta 2030”, sentenció de forma tajante el mandatario, quien asumió el cargo tras ganar las elecciones generales de 2025.
Orden a las Fuerzas Armadas
Ante el Alto Mando militar y policial, Paz anunció que el Ejecutivo ya cuenta con una estrategia para desbloquear el país y restablecer la circulación y la actividad económica.
“Un mensaje claro a las Fuerzas Armadas y a la Policía, hoy, (…) bajo la constitución y bajo el mandato del parlamento, en ley, promulgada por el presidente, ustedes tienen la responsabilidad de cuidar nuestro futuro, tienen que actuar con firmeza, con profesionalismo, respetando derechos humanos y sobre todo la constitución. Esta norma nos permite llevar adelanté el plan que hemos diseñado”, manifestó.
Advertencia al “narcoterrorismo”
El jefe de Estado atribuyó la radicalización de las protestas, promovidas por la Central Obrera Boliviana (COB), sectores campesinos y seguidores de Evo Morales a intereses criminales destinados a desestabilizar al país.
“El narcoterrorismo ha generado un daño enorme a la patria”, denunció Paz, haciendo referencia a los recientes ataques con armas de fuego contra policías en San Julián.
En uno de los momentos más tensos de su discurso, el presidente lanzó una advertencia directa a los cabecillas de los grupos armados y violentos:
“Nuestra mano está extendida para seguir siempre en el diálogo, pero cuídense de los infiltrados y de los violentos. A los violentos, a los narcoterroristas, así como cayó Sebastián Marset, sus días están contados”.
Críticas al traslado de bloqueadores
Paz también cuestionó la movilización de personas procedentes del trópico de Cochabamba hacia la sede de gobierno y El Alto para cercar las ciudades. “¿Es acaso La Paz un anexo del Chapare?”, increpó.
Finalmente, el gobernante explicó que, aunque mantuvieron la voluntad de negociación durante semanas atendiendo peticiones legítimas, el proceso de diálogo se vio saboteado por “infiltrados” que rompían la conducta sindical cuando se estaba cerca de alcanzar soluciones, por lo que las autoridades priorizarán ahora el cumplimiento estricto de la ley.
