Una HISTORIA de Vida: Christian Alaka, el canillita que juró como médico
Christian Alaka (der), el canillita que hoy jura como médico Foto: Correo del Sur
Christian Alaka Cruz tenía nueve años cuando comenzó a vender y repartir ejemplares de CORREO DEL SUR junto a su tío Simón Cruz, uno de los canillitas más populares de Sucre. A bordo de una bicicleta recorrió las calles con este oficio que también ayudó a sostener sus estudios.
Fuente y redacción: Correo del Sur
Christian Alaka Cruz tenía nueve años cuando comenzó a vender y repartir ejemplares de CORREO DEL SUR junto a su tío Simón Cruz, uno de los canillitas más populares de Sucre. A bordo de una bicicleta recorrió las calles con este oficio que también ayudó a sostener sus estudios. El viernes 28 de agosto de este año, tras años de esfuerzo, juró como médico cirujano.
El joven quedó huérfano de madre a los dos meses de edad. Su tío Simón, junto a su abuela, asumió su crianza y también le enseñó el oficio de canillita.
“Veía a mi tío salir en las mañanas en su bicicleta y le decía: ‘tío, voy contigo’”, recuerda. A los nueve años comenzó como ayudante y, con el tiempo, ambos se distribuyeron sectores para llevar los ejemplares a los lectores desde temprano.
Después de conocer del oficio y mientras estudiaba en el colegio Domingo Savio, La Recoleta se convirtió en su área de trabajo. Luego, los ingresos de la venta del periódico fueron fundamentales para sostener su formación. En 2013 salió bachiller y, un año después, ingresó a la Universidad San Francisco Xavier para estudiar Medicina.
“Sí, bastante. De eso nos basamos, de lo que logramos ganar con el periódico”, cuenta Christian, quien también agradece a los clientes que durante años respaldaron su trabajo y que aún continúan comprándole el diario.
Su formación estuvo marcada por dificultades familiares y personales que prolongaron sus años de estudio. El año pasado cumplió con el internado médico y ahora está listo para jurar como médico cirujano.
Su tío Simón cuenta que a Christian le costó dejar el oficio cuando tuvo que trasladarse a las provincias para realizar sus prácticas. “No quería dejar de ser canillita”, recuerda.
Ahora, su próximo desafío es especializarse en anestesiología y realizar su residencia en Sucre. El viernes, juró como médico, cerrando así una etapa que comenzó pedaleando por las calles de la ciudad con ejemplares de CORREO DEL SUR.
