Bolivia inicia junio con más de 90 bloqueos y Cochabamba es el centro de las rutas cortadas
Un punto de bloqueo en el departamento de Cochabamba.
Tras más de un mes de bloqueos y movilizaciones, diferentes sectores de la población boliviana exigen al gobierno soluciones.
Bolivia arrancó este lunes 1 de junio una nueva semana y un nuevo mes sumergida en un profundo conflicto social. Tras 32 días de movilizaciones, al menos seis de los nueve departamentos del país registran carreteras bloqueadas por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, rechazando los reiterados llamados al diálogo por parte del Gobierno.
Según el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), actualizado en las primeras horas de este lunes, el mes comenzó con un saldo de entre 90 y 91 puntos de bloqueo activos en la red vial fundamental.
El departamento de Cochabamba se ha convertido en el principal epicentro del conflicto, concentrando la mayor cantidad de vías cortadas. El reporte oficial detalla la distribución de los cortes de la siguiente manera:
Cochabamba: 30 – 32 puntos de bloqueo.
La Paz: 19 – 20 puntos de bloqueo.
Potosí: 15 – 16 puntos de bloqueo.
Oruro: 11 – 12 puntos de bloqueo.
Chuquisaca: 9 – 10 puntos de bloqueo.
Santa Cruz: 3 – 4 puntos de bloqueo.
Por el momento, las regiones de Pando, Beni y Tarija se mantienen transitables y sin registros de movilizaciones en sus carreteras.
Radicalización y rechazo al diálogo
La extrema medida de presión comenzó el pasado 1 de mayo con la declaratoria de un paro general indefinido por parte de la Central Obrera Boliviana (COB), al que posteriormente se sumaron sectores campesinos de La Paz, expandiéndose gradualmente a otras regiones. Aunque inicialmente las organizaciones movilizadas planteaban demandas sectoriales, la postura se radicalizó y ahora la única exigencia es la dimisión del jefe de Estado.
Durante el fin de semana, la COB llevó a cabo un ampliado nacional en el que se determinó mantener los bloqueos de forma indefinida. Esta decisión se tomó a pesar de que la Justicia boliviana cumplió con la condición impuesta por los dirigentes de anular las órdenes de aprehensión que pesaban en su contra, una salida que había sido gestionada en días pasados mediante intentos de mediación de la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y Derechos Humanos.
Desabastecimiento y asfixia económica
Mientras el Ejecutivo insiste en que mantendrá las puertas abiertas para instalar mesas de negociación y alcanzar un acuerdo, las consecuencias del cerco vial golpean con fuerza a la ciudadanía y a la economía nacional.
Las pérdidas económicas ya son millonarias y se agrava la escasez de alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal en los mercados y centros de salud. Ciudades como La Paz y El Alto sufren el impacto de forma directa, reflejado en filas interminables en los surtidores debido al desabastecimiento de combustible.
