Rodrigo Paz envía ley a la ALP para regular estados de excepción y denuncia financiamiento del narcotráfico
El presidente Rodrigo Paz durante la posesión del ministro de Defensa.
Por CRÓNICA
En medio de una profunda crisis social que tiene bloqueada al país, el presidente Rodrigo Paz tomó juramento este miércoles a Ernesto Justiniano como nuevo ministro de Defensa y anunció medidas contundentes. Entre ellas, el envío de un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa para reglamentar los estados de excepción y el uso de las Fuerzas Armadas y de la Policía en “acciones humanitarias”.
El mandatario justificó la propuesta legal ante el cerco que asfixia a las ciudades de La Paz y El Alto. “La gente necesita medicina, alimentos y combustible. No vamos a dudar en aplicar programas de acción humanitaria”, advirtió, aclarando que la norma busca dar respaldo y seguridad jurídica a la actuación militar y policial.
Durante su discurso, Paz elevó el tono político y calificó la actual coyuntura como un momento decisivo para el país: “Esta es la batalla de todas las batallas. O transformamos la patria hacia un destino institucionalizado sin corrupción y con un narcotráfico acorralado en las cárceles, o vuelve un pasado del todo vale”.
Además, el jefe de Estado denunció abiertamente que parte de las movilizaciones están siendo financiadas con recursos del narcotráfico provenientes del Chapare y otras zonas productoras de coca. Asimismo, alertó sobre una “guerra cibernética e invasión internacional” impulsada a través de plataformas digitales con campañas de desinformación y de corte racial destinadas a fracturar el país.
Convocatoria a diálogo
Por otra parte, el presidente aseguró que su administración prioriza la concertación y convocó a una mesa de diálogo franco y abierto a los dirigentes de los sectores movilizados, incluyendo a las federaciones Tupac Katari y Bartolina Sisa.
Tras la posesión del nuevo ministro de Defensa, Paz adelantó que se viene una reestructuración mayor del gabinete ministerial con el objetivo de incluir a más sectores sociales, cambios que están frenados temporalmente a la espera del avance de los diálogos.
