Paz advierte que “le va a llegar la cárcel” a Evo; interculturales denuncian “odio y persecución”
El expresidente Evo Morales y el presidente Rodrigo Paz.
En un acto en Cochabamba, el mandatario arremetió contra el expresidente y cuestionó los bloqueos de carreteras. Desde el sector intercultural calificaron las declaraciones como un discurso movido por el “odio”.
Durante la entrega del proyecto de agua potable “Interconexión Jica” en Cochabamba, el presidente Rodrigo Paz se refirió a la situación judicial del expresidente Evo Morales.
Ante los pedidos de los asistentes, quienes corearon “cárcel para Evo”, el mandatario respondió: “Ya le va a llegar la cárcel”.
Paz hizo referencia directa a la orden de aprehensión que pesa contra el exmandatario por delitos de trata de personas y hechos vinculados a una menor de edad. El jefe de Estado cuestionó que Morales permanezca en el Trópico de Cochabamba (Lauca Ñ) y lanzó una advertencia sobre el riesgo que, a su juicio, representa para las familias del sector.
“Si yo tengo una hija menor en mi casa y él fuera mi vecino, yo no estaría seguro”, manifestó el presidente.
Rechazo a los bloqueos
En otra parte de su intervención, el jefe de Estado condenó los bloqueos de carreteras que paralizaron al país por cerca de 50 días. Calificó las medidas como un atentado contra la economía y el bienestar social.
“Nunca más bloqueos, porque el bloqueo mata. Cochabamba no se puede rendir; tiene que pelear para ser el motor de la economía nacional”, enfatizó.
Asimismo, anunció un plan de reactivación económica mediante un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por más de 4.500 millones de dólares destinados a infraestructura, carreteras, salud y educación.
La respuesta de los Interculturales
Las palabras de Paz fueron rechazadas por Aquilardo Caricari, ejecutivo de la Confederación de Comunidades Interculturales de Bolivia, quien acusó al presidente de actuar “movido por el odio”.
Caricari advirtió que el discurso de confrontación podría traerle al actual mandatario consecuencias políticas similares a las que enfrentó el exmandatario Luis Arce.
“Rodrigo Paz está podrido en odio (…) si no cambia de actitud, también va a acabar de la misma manera”, sentenció el dirigente, reiterando que Morales es un “perseguido político”.
