Una HISTORIA de superación en la UPEA: Jafet Condori se titula en Comunicación Social con una nota de 100 puntos
Jafet Condori en la Universidad Pública de El Alto (UPEA). Fotos UPEA
Redacción: CRÓNICA
A los 25 años, la penumbra de las aulas se ilumina cuando hay una convicción encendida. Para Jafet Condori, los pasillos de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) no fueron un recorrido de sombras, sino el escenario donde, paso a paso, convirtió la disciplina en su voz y la perseverancia en su mejor herramienta.
Durante cinco años cursó la carrera de Ciencias de la Comunicación Social. En un universo académico dominado por imágenes, textos impresos y pantallas, estudiar sin el sentido de la vista representaba un desafío cotidiano que pocos logran calibrar. Sin embargo, Jafet nunca buscó atajos. Entre apuntes grabados, lecturas compartidas y el respaldo constante de sus compañeros de aula, construyó un hábito de estudio riguroso que no dejó espacio a la improvisación.
El momento cúspide llegó el día de su examen de grado. Frente al tribunal académico, encaró la defensa tanto en su fase teórica como en la práctica. Cada respuesta, cada argumento y cada análisis reflejaron un dominio impecable de la materia. Al finalizar la evaluación, el veredicto fue contundente y unánime: 100 puntos sobre 100, la nota máxima.
La emoción llenó el recinto. La directora de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social, Dra. Marta Mamani, no ocultó su orgullo al felicitar públicamente al nuevo profesional, enfatizando la trascendencia de su logro: “Todo se puede y no hay nada imposible”, afirmó ante la audiencia presente.
La hazaña de Jafet retumbó de inmediato en toda la comunidad universitaria de El Alto. Más allá del diploma o la calificación perfecta, su titulación se transformó en un símbolo vivo de inclusión y determinación. Demostró que las barreras físicas se reducen cuando la preparación es absoluta y que la determinación es el lenguaje más potente de la comunicación.
Hoy, el nombre de Jafet Condori no solo figura en los registros de honor de la UPEA, sino que queda grabado como un recordatorio claro para cualquiera que enfrente la adversidad: no hay límites cuando los sueños se persiguen con entrega y convicción.
