Cabildo en El Alto ratifica demanda de renuncia de Rodrigo Paz y conforma un “Pacto de Unidad”
El dirigente de la COB, Mario Argollo, en el cabildo convocado por las Federaciones de Juntas Vecinales (Fejuves).
Por CRÓNICA
En el día 33 del conflicto social que asfixia a Bolivia, el cabildo convocado por las Federaciones de Juntas Vecinales (Fejuves) y sectores movilizados en la ciudad de El Alto, en el que participó el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, determinó radicalizar las medidas de presión.
La resolución central del cabildo ratificó la renuncia del presidente Rodrigo Paz como la única demanda central del movimiento. Asimismo, los participantes resolvieron de manera unánime no asistir a ninguna convocatoria al diálogo efectuada por el Órgano Ejecutivo, al considerar que dicha medida no responde a las exigencias de las bases.
Pacto de Unidad para sostener los bloqueos
Con el objetivo de fortalecer las protestas y mantener una sola línea de acción frente a la coyuntura política, el cabildo definió la conformación de un “Pacto de Unidad” entre los diferentes sectores movilizados. Los asistentes señalaron que esta articulación busca consolidar y sostener las protestas a nivel nacional.
Al cumplir más de un mes de movilizaciones, el mapa del conflicto refleja una situación crítica con más de 100 puntos de bloqueo que fracturan las carreteras en siete de los nueve departamentos del país.
Las ciudades como La Paz y El Alto soportan un severo cerco que ha provocado el desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal.
A pesar de los perjuicios logísticos provocados por los mismos cercos vehiculares, el cabildo paradójicamente incluyó en sus resoluciones la exigencia de abastecimiento de combustibles y alimentos, además de la liberación inmediata de los manifestantes detenidos.
Argollo: “Aquí nadie está siendo pagado”
Durante su intervención, el líder de la COB, Mario Argollo, reafirmó su compromiso de no “traicionar al pueblo movilizado”. Recordó que la organización declaró un paro general indefinido el pasado 1 de mayo con un pliego petitorio extenso, pero que la postura mutó drásticamente hacia la exigencia exclusiva de la dimisión presidencial.
“El compromiso es único: no tiene que existir traición entre nosotros. Aquí el pueblo y las bases tienen que decidir. Si el pueblo dice continuamos firmes en la lucha, continuamos pues, carajo, por nuestro pueblo boliviano”, exclamó el dirigente.
De igual manera, Argollo aprovechó la concentración para rechazar de forma categórica las acusaciones del oficialismo respecto a los recursos económicos detrás de las movilizaciones.
