Perú define su futuro en las urnas: un reñido balotaje marcado por el hartazgo político

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Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular) después de un debate.

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Agencias

Los ciudadanos peruanos acuden a las urnas este domingo para elegir a su noveno presidente en los últimos diez años. En una definición que las encuestas muestran en un estricto empate técnico, la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez se disputan la conducción de un país sumido en el cansancio social debido a la inestabilidad institucional y una alarmante ola de criminalidad.

Unos 27 millones de electores están convocados a participar en esta jornada electoral, que abrió sus mesas de votación a las 7:00 hora local (12:00 GMT) y se extenderá por diez horas. El ganador asumirá el cargo el próximo 28 de julio por un mandato de cinco años, sustituyendo al mandatario interino José María Balcázar.

Dos modelos contrapuestos para salir de la crisis

La fragmentación política quedó en evidencia desde la primera vuelta de abril, donde ninguno de los dos candidatos logró superar el 30% de los votos, en un proceso empañado además por fallos logísticos y sospechas de fraude que minaron la confianza en el sistema electoral.

El menú electoral de este domingo ofrece dos visiones radicalmente opuestas del país:

Keiko Fujimori (Fuerza Popular)

La administradora de 51 años enfrenta su cuarto intento presidencial apoyándose en el legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. Su discurso promete prosperidad económica y mano dura, bajo la consigna de que la elección es una decisión entre “orden o retroceso” frente a la amenaza del comunismo.

Roberto Sánchez (Juntos por el Perú)

El congresista y exministro de 57 años reivindica la herencia campesina del destituido expresidente Pedro Castillo (a quien planea indultar). Aunque ha moderado sus propuestas de cambio radical para calmar a los inversionistas internacionales, su bastión electoral radica en el campo empobrecido del interior del país.

La inseguridad y la extorsión en el centro del debate

Más allá de las diferencias ideológicas de “comunismo o dictadura” que agitan las campañas, la principal preocupación de los peruanos en el día a día es la inseguridad ciudadana. Las bandas criminales se han expandido y las denuncias por extorsión se multiplicaron por nueve en apenas cinco años.

La situación es especialmente crítica en la capital: Lima cerró el año 2025 triplicando su tasa de homicidios, alcanzando los 23 casos por cada 100.000 habitantes.

Propuestas

Keiko Fujimori plantea: militarización de cárceles y zonas críticas; expulsión de migrantes y respeto a la propiedad privada y, atracción de capitales de EE.UU.

Roberto Sánchez: depuración de la corrupción en la policía y la justicia; combate a las élites. Incrementos salariales manteniendo la apertura de mercados y la autonomía del Banco Central.

Un panorama de gobernabilidad complejo

Gane quien gane, el próximo gobierno heredará un panorama macroeconómico relativamente estable, con una proyección de crecimiento del 3,4% del PIB y baja inflación, pero con el enorme desafío estructural de un mercado laboral donde 7 de cada 10 trabajadores se desempeñan en la informalidad.

El escenario político no será más sencillo. Ninguno de los dos candidatos cuenta con mayoría en el Congreso. Además, Sánchez enfrenta un frente judicial paralelo tras haber sido enviado a juicio por anomalías financieras en su partido (aunque obtendría inmunidad si resulta electo).

Como advierten los analistas locales, el estrecho margen que anticipan las urnas y la debilidad en el Legislativo obligarán al futuro mandatario a tejer alianzas de inmediato si aspira a romper la maldición de la inestabilidad y completar sus cinco años de gestión.

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